jueves, 8 de mayo de 2014

Ampliando el lenguaje de Dios

Científicos de California crean una bacteria con tres pares de bases de ADN en lugar de los dos naturales

El avance multiplica las aplicaciones de la biología sintética y plantea el debate de las patentes de seres vivos

Estamos aprendiendo el lenguaje con el que Dios creó la vida”, dijo Bill Clinton al presentar el primer borrador del genoma humano en el año 2000. De ser así, los científicos acaban de ampliar el lenguaje de Dios. El código genético natural está compuesto de solo dos pares de bases (el par A-T y el par G-C). Floyd Romesberg y sus colegas del Instituto Scripps en La Jolla, en California, han añadido ahora el par artificial d5SICSTP-dNaMPT. Ese tercer par de bases (o de letras) puede replicarse e incorporarse en el ADN de una bacteria sin ser reconocido como una anomalía, lo que demuestra que un organismo puede propagar establemente un alfabeto genético expandido, con tres pares de bases en lugar de los dos naturales.
La creación de vida artificial se acerca así un paso más, después de la creación de los genomas completos de una bacteria y de un cromosoma de la levadura, en ambos casos a partir de productos químicos de bote. Pero el nuevo avance plantea cuestiones inéditas, y no solo para los ingenieros. Por ejemplo, como el alfabeto ampliado permite construir genes y proteínas con componentes nunca vistos en la naturaleza, ¿se pueden patentar seres vivos con estas letras artificiales?
  • A estas alturas del siglo XXI sigue sin estar claro que haya leyes universales de la biología, pero si alguna puede aspirar a ese título es la naturaleza de la información genética. Desde la más humilde bacteria hasta el lector de este artículo, todos los seres vivos del planeta Tierra utilizan para ese propósito la doble hélice del ADN y un código genético de cuatro ‘letras’ (a, g, t, c), las cuatro bases o nucleótidos con que se escribe todo texto biológico, o “el lenguaje de Dios”, en la peculiar nomenclatura del presidente Clinton.
  • Ese lenguaje de cuatro letras ha resultado muy servicial a los seres vivos desde hace al menos 3.500 millones de años. Pero la razón, sabemos ahora, no es que sea el único posible, porque la bacteria creada por Romesberg y sus colegas parece funcionar igual de bien con seis letras que con las cuatro naturales. Animados por este hecho, los científicos ya están pensando en añadir aún más bases artificiales al código genético de sus criaturas. Aunque no es eso, desde luego, lo que más prisa les corre.
HEBER LONGÁS / EL PAÍS
El trabajo de Romesberg, que se presenta en Nature, es una prueba de principio, pero tanto él como otros expertos en la emergente disciplina de la biología sintética –el diseño de organismos a partir de principios básicos— lo consideran un gran paso adelante. Creen que facilitará mucho los objetivos a corto plazo de esta tecnología, que son la síntesis de medicamentos, la producción de biocombustibles, la alimentación y la regeneración de los entornos dañados por toda clase de vertidos.
La biología sintética pretende crear desde cero sistemas biológicos –como circuitos genéticos, bacterias y células superiores— que no existen en la naturaleza, y que están diseñados para algún propósito práctico concreto. Pese a ser un campo de investigación con apenas 10 años de historia, ya se ha apuntado algunos logros: bacterias que funcionan como biosensores; otras que sintetizan artemisina (un fármaco contra la malaria), y una serie de fagos (virus bacteriófagos, o que infectan a las bacterias) diseñados para disolver los biofilms que forman los microorganismos.
Entre las perspectivas más inmediatas, los biólogos biosintéticos se plantean facilitar la producción de más fármacos –cuyas rutas sintéticas son a veces de una complejidad mareante, y de un precio disuasorio—, y también etanol y otros productos útiles como combustibles. “La capacidad de construir organismos fotosintéticos puede llegar incluso a permitirnos utilizar la luz solar como la fuente de energía última, y el dióxido de carbono (CO2) como la única fuente de carbono”, dice el bioquímico Andy Ellington, de la Universidad de Texas en Austin.
La bacteria parece funcionar igual de bien con seis letras que con las cuatro naturales
Entender el avance de Romesberg y su equipo de La Jolla requiere un somero repaso de los elementos de la biología molecular. La doble hélice del ADN consiste en dos muelles imbricados entre sí (‘hélice’ no es más que el nombre matemático de un muelle). A lo largo de cada muelle discurre la secuencia de bases (ctaacgttaa…), el ‘texto’ que contiene la información genética. Y lo que mantiene unidos los dos muelles es la afinidad selectiva: ‘a’ se aparea con ‘t’, ‘c’ se aparea con ‘g’. Este apareamiento específico es la clave de la replicación: al separar los dos muelles, cada uno puede reconstruir al otro.
Las nuevas bases artificiales también se aparean una con otra (d5SICSTP con dNaMPT), y gracias a ello pueden replicarse como sus colegas naturales. Un logro esencial de los biólogos de California ha sido garantizar que la bacteria pueda conseguir del entorno las nuevas bases en su forma simple, para luego incorporarlas a su ADN. Ello ha requerido situar en su membrana un transportador con las suficientes tragaderas, que han tomado de un alga.
Dentro de cada muelle, la información se organiza en grupos de tres letras (tripletes, o codones, como agt o ccc). Cada codón de un gen significa un aminoácido de una proteína (las proteínas son rosarios de 20 tipos de aminoácidos). Con las cuatro bases naturales, se pueden formar 64 (4 elevado a 3) codones distintos. Con las seis bases que resultan al añadir las dos artificiales, se pueden formar 216 (6 elevado a 3) codones distintos. El nuevo par de letras, por tanto, triplica con creces la capacidad de código del ADN.
Los expertos en biología sintética lo consideran un gran paso adelante
Es posible que la maquinaria biológica que han usado Romesberg y sus colegas permita a la bacteria, con el tiempo, adoptar las dos bases artificiales como parte de su propio alfabeto genético”, escriben en Nature Ross Thyer y Jared Ellefson, del Centro de Biología Sintética y de Sistemas de la Universidad de Texas en Austin. “De ser así se abriría un nuevo panorama en el que la ingeniería humana podría saltar sobre un abismo que previamente había sido insondable para la evolución”. Habría que preguntarse entonces por qué la vida se paró en cuatro letras y ha seguido así durante 3.500 millones de años.
Thyer y Ellefson tienen claro cuál será el siguiente paso. El ADN no se traduce a proteínas directamente: hay un paso intermedio, lla mado transcripción, que saca una copia de trabajo de uno de los muelles de la doble hélice y produce una molécula muy similar al ADN, pero con solo una hilera de bases: el ARN, que es quien accede a las maquinarias celulares que traducen la secuencia de bases (ggtacctt…) a la secuencia de aminoácidos que forma las proteínas. Los científicos de California no han mostrado aún que las dos nuevas bases se puedan transcribir como ARN, y eso es lo próximo que tienen que comprobar.
De hecho, el ARN no es solo un intermediario para fabricar proteínas: también es capaz de plegarse en sofisticadas estructuras tridimensionales que tienen funciones propias. Por ejemplo, pueden reconocer pequeñas moléculas del entorno celular y activar o desactivar genes en consecuencia (los llamados riboswitches). También se asocian a las proteínas formando complejos esenciales para la vida (lasribonucleoproteínas).
La incorporación de las dos bases artificiales a estas estructuras abriría un nuevo campo para los bioingenieros. Y ello mucho antes de empezar a hablar de nuevas proteínas con inéditos aminoácidos que resulten útiles, e incluso patentables. Pero a la larga habrá que considerar esa posibilidad también. “Un alfabeto genético expandido conducirá a un alfabeto de proteínas expandido”, predicen Thyer y Ellefson. Es un tiro largo, pero no muy arriesgado.
El Tribunal Supremo de EE UU sentenció en 2013 que “los productos de la naturaleza” no se pueden patentar
En junio del año pasado, el Tribunal Supremo de Estados Unidos sentó un precedente muy importante al dictaminar, en un caso contra la comercialización de un test para el cáncer de mama por la firma Myriad Genetics, que “los productos de la naturaleza” no se pueden patentar. Los jueces se referían a la secuencia de los genes que confieren susceptibilidad al cáncer, que en efecto son productos de la naturaleza, si bien no de los más brillantes.
Pero el nuevo ADN con seis letras es cualquier cosa menos un producto de la naturaleza, y tal y como está hoy la jurisprudencia, al menos en Estados Unidos, será tan patentable como la fórmula de la viagra, aunque seguramente no tan rentable.

martes, 6 de mayo de 2014

Una manera rápida y económica de detectar enfermedades cognitivas



Un grupo de investigadores de la Universidad Nacional del Sur (Bahía Blanca) en argentina desarrolló un método para detectar si existen en pacientes problemas relacionados con la memoria, la atención, la concentración y otros aspectos cognitivos.

Cuando hay un deterioro en la memoria (aunque sea leve) enseguida se nota en la forma en que leemos. Basándose en cómo lee una persona puede predecirse cómo su cerebro procesa la información”, explicó a Argentina Investiga el doctor Osvaldo Agamenonni, del departamento de Ingeniería eléctrica y computadoras de la Universidad.

Con sólo quince minutos de lectura tenemos suficiente información para saber si la persona tiene problemas relacionados con la memoria, la atención, la concentración y otros aspectos cognitivos”, detallaron.

El grupo de investigación desarrolló modelos del comportamiento ocular de personas sanas. A partir del uso de la técnica del “eyetracking”, que mediante un aparato analiza el movimiento de los ojos, puede mensurar en forma objetiva el apartamiento de éste ocasionado por un deterioro cognitivo, vale destacar que este procedimiento también es utilizado en la investigación de los sistemas visuales, en psicología, en lingüística cognitiva y en diseño de productos. Según informan, estos nuevos procedimientos servirán para ayudar a distinguir mejor el envejecimiento normal del deterioro cognitivo que provocan enfermedades como el Alzheimer incipiente, entre otras.
[Img #19624]
Nueva técnica para detectar enfermedades cognitivas. (Foto: Argentina Investiga=

En nuestros estudios vemos que, si bien las diferencias generales de comportamiento entre personas sanas y las que tienen enfermedades muy leves son sutiles, en lo que respecta al comportamiento ocular resultan muy significativas. Por eso, en nuestro grupo de investigación desarrollamos modelos del comportamiento ocular de personas sanas para mensurar su apartamiento, ocasionado por un deterioro cognitivo. Por tanto, estos nuevos procedimientos servirán a la medicina para ayudar a distinguir mejor el envejecimiento normal de un paciente con síntomas de este tipo de deterioro”, señaló Agamennoni.

El grupo experimentó con neurólogos y pacientes de un hospital bahiense, y concluyó que la presencia de alteraciones puede detectarse aún antes que con el empleo de métodos clínicos tradicionales. El equipo de trabajo es interdisciplinario y está formado, además, por los doctores Gerardo Fernández y Pablo Mandolesi, del Instituto de Investigaciones en Ingeniería Eléctrica (UNS-Conicet); la doctora Liliana Castro, del departamento de Matemática de la Universidad, los doctores Luis Politi y Nora Rotstein, del Instituto de Investigaciones Bioquímicas de Bahía Blanca (UNS-Conicet), el doctor Reinhold Kliegl, de la Universidad de Potsdam (Alemania) y el doctor Oscar Colombo, del Hospital Municipal de Agudos “Leónidas Lucero”.

El “eyetracker” fue comprado con un subsidio de la Agencia Nacional de Promoción Científica y Tecnológica. Sólo existen dos en la Argentina dedicados a este fin. El otro se encuentra en la Universidad Favaloro, con la que los especialistas de la Universidad Nacional del Sur colaboran para su puesta en funcionamiento y operación.

Nuestro objetivo es brindar una nueva herramienta que ayudará a los profesionales de la salud al momento de diagnosticar una patología. Además de posibilitar la detección de deterioro cognitivo incipiente, ésta tiene una serie de ventajas que es importante destacar: no es invasiva, está basada en leer, una actividad que todas las personas desarrollan, requiere de muy poco tiempo y, fundamentalmente, es completamente objetiva. Estas características posibilitan que pueda repetirse luego de algunos meses para chequear la evolución del deterioro y estudiar así la eficacia de diferentes técnicas de tratamiento”, concluyó Agamennoni. (Fuente: ARGENTINA INVESTIGA/DICYT)

¿Puede la mera ilusión de sentirnos fuera del cuerpo mermar nuestros recuerdos?

La sensación de estar fuera del cuerpo, que a veces experimentan personas que acaban de sufrir un grave accidente o que padecen algún problema mental que altera igualmente su percepción hasta ese punto, es una experiencia sin duda perturbadora. Son comunes además los casos de este tipo en los que un sujeto con un trastorno psiquiátrico tiene recuerdos incompletos de lo que verdaderamente sucedió.

¿Hasta qué punto ambos fenómenos están relacionados? Lo fácil es creer que ambas alteraciones son meros síntomas de un trastorno causante y zanjar aquí la cuestión. Sin embargo, los inesperados resultados de una investigación con personas sanas sometidas a una recreación muy vívida de experiencia extracorpórea, mediante un sistema de Realidad Virtual, conducen a la sorprendente conclusión de que la sensación de sentirse fuera del cuerpo es capaz por sí sola de nublar la memoria.

Esta investigación, realizada por especialistas del Instituto Karolinska en Estocolmo y la Universidad de Umea, ambas instituciones en Suecia, demuestra por primera vez que hay una relación estrecha entre la percepción corporal y la habilidad de recordar. Para que podamos almacenar nuevos recuerdos de nuestras vidas (incluso si se trata de recuerdos sobre cosas llamativas en vez de anodinas), necesitamos sentir que nos hallamos en nuestro propio cuerpo.

Los resultados obtenidos por el equipo de la investigadora Loretxu Bergouignan, del Instituto Karolinska, y que ahora está en el BCBL (el Centro Vasco de Cognición, Cerebro y Lenguaje), Henrik Ehrsson del Instituto Karolinska y Lars Nyberg de la Universidad de Umea, son concluyentes al respecto: Los voluntarios que vivieron un suceso destacado mientras al mismo tiempo experimentaban la ilusión de estar fuera del cuerpo, registraron cierta pérdida de memoria respecto a lo sucedido.

En el estudio se reclutó a 84 estudiantes, que debían leer un texto y luego responder oralmente a una serie de preguntas sobre lo expuesto en él. Para hacer llamativas estas sesiones, y por tanto teóricamente fácil recordar detalles inusuales de las mismas, un actor (Peter Bergared) fue el encargado de hacer las preguntas, interpretando para ello el papel de un supuesto profesor, de conducta muy excéntrica, en el Instituto Karolinska. Dos de los interrogatorios se percibieron desde una perspectiva normal en primera persona, desde sus propios cuerpos, mientras que los participantes en las otras dos sesiones experimentaron una ilusión creada, como si estuvieran fuera de su propio cuerpo. En ambos casos, los participantes utilizaron auriculares y gafas de realidad virtual.

[Img #19609]
El actor sueco Peter Bergared durante su interpretación de un profesor muy excéntrico en los experimentos psicológicos. (Foto: Staffan Larsson)

Una semana más tarde, se les hicieron pruebas de memoria, que incluían procurar recordar lo sucedido, con detalles sobre los hechos, en qué orden ocurrieron, y qué habían sentido.

Resultó entonces que los participantes recordaron los interrogatorios “fuera del cuerpo” de una forma bastante peor que aquellos que los vivieron desde la perspectiva “dentro del cuerpo”. Así ocurrió a pesar del hecho de que respondieron igual de bien a las preguntas del cuestionario en cada situación y de que también indicaron que experimentaron el mismo nivel de emoción. Pero los hechos vinculados al interrogatorio en sí mismo (inusuales por la conducta extravagante del interrogador) se habían desdibujado en aquellas personas que vivieron la experiencia simulada de estar fuera de su cuerpo.

Los escaneos de los cerebros mediante resonancia magnética funcional por imágenes (fMRI) revelaron además una diferencia crucial en la actividad en una porción del lóbulo temporal (el hipocampo), que se sabe que es importante para los recuerdos episódicos.

Cuando los sujetos de estudio intentaron recordar qué pasó durante los interrogatorios experimentados "fuera del cuerpo", no había actividad en el hipocampo, a diferencia de cuando recordaron las otras situaciones. Sin embargo, sí se apreciaba actividad en la corteza del lóbulo frontal, lo que sugiere que estaban realizando realmente un esfuerzo por recordar.

La interpretación que el equipo de Bergouignan, Ehrsson y Nyberg hace de este intrigante fenómeno es que hay una estrecha relación entre la experiencia corporal y la memoria. Nuestro cerebro crea constantemente la experiencia de nuestro propio cuerpo en el espacio, combinando información de múltiples sentidos: vista, oído, tacto, y demás. Cuando se va a crear un recuerdo, es el hipocampo el que tiene que enlazar toda la información encontrada en la corteza cerebral a fin de formar un recuerdo unificado para su almacenamiento a largo plazo. Durante la experiencia de estar fuera del cuerpo, este proceso de almacenamiento de recuerdos se ve perturbado, con lo cual el cerebro crea sólo recuerdos fragmentarios.

Los resultados de esta investigación podrían ayudar a aclarar el mecanismo subyacente en los problemas de memoria que experimentan algunas personas con ciertos trastornos mentales
.http://noticiasdelaciencia.com/not/10261/_puede_la_mera_ilusion_de_sentirnos_fuera_del_cuerpo_mermar_nuestros_recuerdos_/

lunes, 5 de mayo de 2014

Proponen descontaminar suelos con bacterias de lácteos

Científicos de la Universidad Autónoma de Zacatecas (UAZ), en México, en colaboración con expertos del Centro de Investigación y Desarrollo en Criotecnología de Alimentos, en Buenos Aires, Argentina, buscan hacer uso de colonias de bacterias conocidas como Lactobacillus bulgaricus (conocidas popularmente como búlgaros) para recuperar suelos contaminados por agentes tóxicos, como metales pesados.

El doctor Cuauhtémoc Araujo Andrade, investigador de la Unidad Académica de Física de la UAZ, manifestó que la investigación busca aprovechar las propiedades que permiten que las Lactobacillus bulgaricus capturen a otras bacterias dañinas para impedir su actividad patógena en el organismo humano. Pero ahora se busca que esa cualidad sea aprovechada para que tales microorganismos capturen iones de metales pesados que contaminan suelos y aguas (biorremediación).

Araujo Andrade manifestó que la aportación de la UAZ consistió en emplear un novedoso método fotónico (basado en el uso de luz infrarroja) para obtener información acerca de cómo es que esas bacterias interaccionan con distintos tipos de iones metálicos, y así optimizar la biorremediación de los suelos. De esa forma, manifestó el investigador de la UAZ, se determinó la eficacia de las Lactobacillus bulgaricus a fin de “atrapar” a los metales pesados y descontaminar diversos ecosistemas de manera biológica.

El investigador de la casa de estudios zacatecana manifestó que el empleo de Lactobacillus bulgaricus para la descontaminación de suelos representa una alternativa inocua, económica y natural, capaz de lograr la descontaminación de suelos en zonas mineras del país, o de aguas contaminadas cuya polución se origine por los desechos industriales.

[Img #19603]
Suelo contaminado. (Foto: DICYT)

Araujo Andrade agregó que gracias a la sinergia de la institución argentina y la UAZ, se ha documentado que uno de los factores más relevantes que permiten una óptima descontaminación del suelo se refiere al tamaño del radio de los iones contaminantes, ya que cuanto mayor sea éste en los metales hay más eficiencia en el “secuestro iónico” por parte de las bacterias.

Otro de los avances que permitirán emplear las Lactobacillus bulgaricus de manera más eficaz, reside en la observación de que algunas colonias de bacterias son más efectivas que otras para “secuestrar metales”, por ello, tales resultados podrían fungir como base en el objetivo de criar colonias específicas de esas bacterias en el objetivo de lograr la biorremediación. (Fuente: AGENCIA ID/DICYT)
http://noticiasdelaciencia.com/not/10255/proponen_descontaminar_suelos_con_bacterias_de_lacteos/

Sorprendente diferencia entre hombre y mujer por la influencia del estrés en su sociabilidad

Una investigación revela que el estrés reduce las habilidades empáticas en los hombres pero las incrementa en las mujeres.

Este es el principal descubrimiento en un estudio llevado a cabo por expertos de la Escuela Internacional Superior de Estudios Avanzados (SISSA, por sus siglas en italiano) de Trieste, Italia, la Universidad de Viena en Austria, y la Universidad de Friburgo en Alemania.

El estrés es un mecanismo psicológico y fisiológico que nos hace sentir mal y que perjudica nuestra salud si se mantiene durante demasiado tiempo. A corto plazo, cualquier tensión psicológica que nos pone en un estado de alerta máxima, tiene, y ha tenido evolutivamente, una función positiva: permite al individuo usar recursos adicionales cuando se enfrenta a una situación difícil.

El individuo puede lidiar con el estrés recurriendo a una de dos opciones: Reducir la carga interna extra de recursos usados, o bien buscar ayuda externa.

[Img #19629]
A juzgar por los resultados de la investigación, el estrés reduce las habilidades empáticas de los hombres, quienes, en ese sentido, pasan a estar "desconectados" de sus semejantes y "encerrados en sí mismos", algo que no les ocurre a las mujeres estresadas. (Imagen: Amazings / NCYT / JMC)

La hipótesis inicial del equipo de la investigadora Giorgia Silani, de la SISSA, era que los individuos estresados tienden a ser más egocéntricos. Tomar una perspectiva centrada en uno mismo, reduce la carga emotiva y cognitiva. Por lo tanto, Silani y sus colegas esperaban que, bajo las condiciones experimentales, las personas analizadas en el estudio fueran menos empáticas.

La sorpresa fue que su hipótesis inicial solo se cumplió con los hombres. En las mujeres ocurría precisamente lo contrario.

El por qué sucede esto, no está claro. Una posible explicación, en el ámbito psicosocial, podría ser que las mujeres pueden haber interiorizado la experiencia de que reciben más apoyo externo cuando interactúan mejor con los demás. Esto significa que cuanta más ayuda necesiten, por estar agobiadas en una situación estresante, más aplicarán las estrategias sociales. En el ámbito fisiológico, la diferencia en género podría explicarse por el sistema de la oxitocina. Ésta es una hormona asociada al comportamiento social; en un estudio previo se encontró que, en condiciones de estrés, las mujeres tienen niveles fisiológicos de oxitocina más altos que los hombres
.http://noticiasdelaciencia.com/not/10272/sorprendente_diferencia_entre_hombre_y_mujer_por_la_influencia_del_estres_en_su_sociabilidad/

domingo, 4 de mayo de 2014

A los 9 meses de edad, los bebés ya reconocen objetos por haberlos visto en fotos

Los bebés empiezan a aprender sobre la conexión existente entre fotografías y objetos reales hacia los 9 meses de edad, según indican los resultados de un nuevo estudio.

La investigación denota pues que los bebés pueden familiarizarse con un juguete a partir de una foto de él, antes de cumplir el año de edad y de tener desarrolladas someramente otras habilidades intelectuales.

Los resultados del estudio avalan, incluso más allá de lo asumido previamente, el gran valor didáctico de los libros de fotos para niños muy pequeños. Gracias al contenido gráfico de estos libros, los bebés son capaces de aprender cosas sobre el mundo real de manera indirecta, sin tener necesariamente que estar primero ante cada objeto físico retratado.

El equipo de investigación, integrado por especialistas de la Royal Holloway (Universidad de Londres), en el Reino Unido, y la Universidad de Carolina del Sur, en Estados Unidos, familiarizó a 30 bebés de 8 y 9 meses de edad con una foto de tamaño natural de un juguete durante un minuto. Los niños fueron entonces colocados ante el juguete real de la imagen y uno diferente, y se observó cuál alcanzaban primero.

[Img #19606]
Los experimentos se han realizado en este laboratorio de conducta para bebés, preparado en el Departamento de Psicología de la Royal Holloway. (Foto: Royal Holloway, Universidad de Londres)

En un experimento, el equipo de Jeanne Shinskey puso a prueba la capacidad de los bebés para reconocer, de entre otros objetos, al juguete del que habían visto antes una fotografía. El experimento se hizo manteniendo a ambos objetos visibles, llamando la atención de los niños hacia los juguetes y después colocándolos dentro de cajas transparentes.

En otro experimento, se puso a prueba su habilidad de formarse una idea mental prolongada del juguete que antes habían visto fotografiado, ocultando a éste y al otro objeto, llamando la atención de cada niño hacia los juguetes y después colocándolos dentro de cajas opacas.

Cuando los juguetes eran visibles en contenedores transparentes, los bebés se movían hacia el que no habían visto fotografiado, lo que sugiere que habían reconocido el juguete retratado y lo habían encontrado menos interesante que el nuevo juguete porque había perdido su carácter novedoso. Pero cuando los juguetes estaban ocultos en contenedores opacos, los bebés mostraron la preferencia contraria: Se dirigían más a menudo hacia el juguete que habían visto en la foto, lo que sugiere que se habían formado una idea mental prolongada sobre él.

Estos hallazgos muestran que una exposición breve a una fotografía de un juguete afecta a las acciones de los niños ante el juguete real en cuanto alcanzan los 9 meses de edad. También demuestra que la experiencia de contemplar fotos de objetos puede fortalecer las ideas de los bebés sobre un objeto, de manera que pueden mantenerlas después de que el objeto desaparezca, o sea que aunque esté fuera de su vista, pueden recordar su aspecto visual e identificarlo
.http://noticiasdelaciencia.com/not/10258/a_los_9_meses_de_edad__los_bebes_ya_reconocen_objetos_por_haberlos_visto_en_fotos/

Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad, ¿fruto transgeneracional de exposición prenatal a nicotina?

Una investigación reciente revela que puede haber casos de Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) inducidos, a través de generaciones, por una antigua exposición prenatal a la nicotina. En otras palabras, el TDAH de un niño podría ser una consecuencia transgeneracional de los cigarrillos que fumó su bisabuela mientras estaba embarazada. Y ello pese al hecho de que la madre de ese niño con TDAH no haya fumado nunca.

Este nuevo estudio, realizado por el equipo de Pradeep G. Bhide y Jinmin Zhu, de la Universidad Estatal de Florida en Estados Unidos, y que sin duda despertará polémicas, es un claro ejemplo de que algunos de los cambios en el genoma de una persona, ya sean inducidos por sustancias químicas o por otros agentes, pueden ser permanentes y transmitirse a su descendencia. Los nuevos resultados refuerzan las evidencias obtenidas en estudios previos.

Bhide y Zhu utilizaron un modelo basado en ratones para poner a prueba la hipótesis de que la hiperactividad inducida por la exposición prenatal a la nicotina se transmite de una generación a la siguiente. Los resultados de la investigación demuestran que hay una transmisión transgeneracional de ese efecto a través de la línea de descendencia materna, pero no de la paterna.

[Img #19627]
El Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad puede ser en algunos casos un fruto transgeneracional de la exposición prenatal a la nicotina. (Imagen: Amazings / NCYT / JMC / MMA)

"Los genes están cambiando constantemente. Algunos son silenciados y otros se expresan, y eso pasa no sólo por mecanismos hereditarios, sino por algo en el ambiente, o en lo que comemos, o incluso en lo que vemos o escuchamos", expone Bhide.

El TDAH es un trastorno neuroconductual que afecta aproximadamente al 10 por ciento de los niños y al 5 por ciento de los adultos, en países como Estados Unidos.

La comunidad científica ha tenido dificultades para hallar una explicación científica concluyente del aumento en los casos de TDAH diagnosticados en las últimas décadas. Algunos informes muestran un aumento de hasta el 40 por ciento en casos de TDAH.

Una causa posible del aumento de casos de TDAH sería pues el aumento en la cantidad de mujeres que se aficionaron al tabaco a partir de la época de la Segunda Guerra Mundial, y que en aquel entonces fumaban durante el embarazo por no considerarse que fuera peligroso para el feto.
http://noticiasdelaciencia.com/not/10270/trastorno_por_deficit_de_atencion_e_hiperactividad___fruto_transgeneracional_de_exposicion_prenatal_a_nicotina_/